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DIA SABADO

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DIA SABADO

Mensaje por hgo1939 el Sáb Jul 02, 2016 2:54 am

[size=36]Sábado[/size]
Leer con oración:
Hch 27; 28:16, 30-31
 
“A griegos y a no griegos, a sabios y a no sabios soy deudor. Así que, en cuanto a mí, pronto estoy a anunciaros el evangelio también a vosotros que estáis en Roma”(Ro 1:14-15)
El Arreglo Divino Para Que Pablo Se Encontrara Con Onésimo
Dios es soberano y, en su providencia divina, arregla todas las cosas conforme al placer de Su voluntad. Hoy veremos el arreglo divino para que Pablo se encontrara con Onésimo en Roma, le predicara el evangelio, y lo enviara como hermano en Cristo de vuelta a Filemón, su señor, de quien había huido como esclavo.
Después de ser aprisionado en Jerusalén, Pablo fue enviado a Cesarea por causa de un complot de los judíos para matarlo. Allí permaneció por dos años esperando ser liberado, pero eso no sucedió, pues el gobernador esperaba que Pablo le diera dinero para ello. No obstante, Pablo apeló a Cesar y fue enviado a Roma junto con otros prisioneros, bajo la custodia de un centurión y sus soldados.
Ese viaje fue extremadamente difícil y peligroso: enfrentaron tormentas, calma, y casi naufragaron. Si no hubiera sido por la mano poderosa del Señor y Su deseo de todavía usar a Pablo en su ministerio epistolar, muchos allí habrían perecido. A pesar de ser un prisionero, Pablo actuó en esa situación como un rey, reinó conforme a la vida divina. Por causa de la visión que el Señor le dio, todos se salvaron y llegaron a una isla llamada Malta. Cuando Pablo juntaba leña para hacer una fogata, una víbora, huyendo del calor, se le prendió en la mano. Todos pensaron que moriría, pero sacudió la víbora en el fuego y no sufrió ningún mal. Eso le proporcionó la oportunidad de expresar al Señor a los nativos de la isla, incluso al principal hombre de ese lugar, cuyo padre estaba enfermo y fue sanado por medio de Pablo. Todo eso nos muestra que Pablo no era un simple prisionero allí, sino un rey que representaba al Señor con Su autoridad, sobre el centurión, los soldados, el capitán y la tripulación de la nave, los demás esclavos y pasajeros. Su vida estaba tan crecida que él reinó en vida allí. En esa historia vemos el arreglo divino para guardar la vida de Pablo y llevarlo con seguridad hasta Roma, pues allí, él sería usado no sólo para escribir sus epístolas, sino también para ayudar a muchos a ser salvos.
Hechos 28:16: “Cuando llegamos a Roma, el centurión entregó los presos al prefecto militar, pero a Pablo se le permitió vivir aparte, con un soldado que le custodiase”, y los versículos 30 y 31 concluyen: “Y Pablo permaneció dos años enteros en una casa alquilada, y recibía a todos los que a él venían, predicando el reino de Dios y enseñando acerca del Señor Jesucristo, abiertamente y sin impedimento”. En esa situación fue que Pablo llegó a conocer a Onésimo.
No debemos ver esta historia desde el punto de vista de un simple esclavo que había huido de su señor y merecía morir, más bien debemos entender que el Señor movilizó a personas, el tiempo y el mar, a fin de que él, Onésimo, fuera salvo por medio de Pablo. Esto nos muestra cómo el Señor ama a los hombres y usa a todas las personas y las circunstancias para proporcionarles la oportunidad de ser salvas. Onésimo no fue salvo en la casa de su señor Filemón, un líder de la iglesia en Colosas. Pero, por amor a él, el Señor aún fue misericordioso para con él, e hizo que se encontrara con Pablo en Roma. Ese es el amoroso y misericordioso Señor que hasta hoy mueve los cielos y la tierra para permitir que “muchos inútiles” sean salvos, reciban la vida divina, se vuelvan a Él y se vuelvan útiles en las manos de Dios.
¡Cuán soberano es Dios!
Punto Clave:
La providencia divina.
Pregunta:
¿Qué personas y circunstancias el Señor tuvo que movilizar en su vida para que usted fuera salvo?
La iglesia en Armenia
¡Jesus es el Señor!

hgo1939
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