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DIA DOMINGO

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DIA DOMINGO

Mensaje por hgo1939 el Dom Jul 03, 2016 3:01 am

Domingo
Leer con oración:
Ro 8:28-30; Fil 3:12-14
 “Nuestra boca se ha abierto a vosotros, [...]; nuestro corazón se ha ensanchado. No estáis estrechos en nosotros, pero sí sois estrechos en vuestro propio corazón. Pues, para corresponder del mismo modo (como a hijos hablo), ensanchaos también vosotros” (2 Co 6:11-13). “Estando persuadido de esto, que el que comenzó en vosotros la buena obra, la perfeccionará hasta el día de Jesucristo”(2 Co 6:11-13; Fil 1:6)
La Misericordia, El Amor Y El Trabajar De Dios En Nosotros
En nuestro “vuelo en el avión” de la economía divina, necesitamos tener una meta, un objetivo, que es llegar donde Dios está: “No que lo haya alcanzado ya, ni que ya sea perfecto; sino que prosigo, por ver si logro asir aquello para lo cual fui también asido por Cristo Jesús. Hermanos, yo mismo no pretendo haberlo ya alcanzado; pero una cosa hago: olvidando ciertamente lo que queda atrás, y extendiéndome a lo que está delante, prosigo a la meta, al premio del supremo llamamiento de Dios en Cristo Jesús” (Fil 3:12-14). Además, para tener un buen despegue, necesitamos tener una pista adecuada, sólida, fundamentada y sin irregularidades; esa pista es el amor, demostrado en el libro de Filemón, en donde un esclavo fugitivo, que merecía la muerte, fue salvo y devuelto a su señor, pero no más como esclavo, sino como un hermano amado en Cristo. Onésimo, cuyo nombre quiere decir provechoso, útil, era esclavo de Filemón, antes era inútil, pero después de ser salvo se volvió útil no sólo para Filemón, sino para el mismo Pablo. Ese es el poder transformador de la vida divina que recibimos al creer en el Señor Jesús.
Una vez que nacimos de nuevo, nacimos de Dios, fuimos regenerados con la vida divina. Esa es la vida eterna, increada, vencedora y de resurrección que, cuando entra en nosotros, comienza a hacer una obra de transformación, remueve todas las cosas naturales y caídas, y se infunde cada vez más en nosotros, hasta ejercer dominio de todo nuestro ser interior (mente, voluntad y emoción) y, por último, tomará incluso nuestro cuerpo mortal.
Cuando esa vida crezca y se establezca en nosotros, se expresará a través del amor. En nosotros mismos, en nuestro ser natural, nuestro amor es extremadamente limitado. Sin embargo, es como un guante que contiene una mano; nuestro amor puede contener el amor divino, que es eterno, ilimitado y excede a todo conocimiento. A medida que el amor divino es trabajado en nosotros y nuestras cosas naturales son removidas, nuestro corazón se vuelve como una “pista de avión”, más sólida y capaz de soportar el impacto del “aterrizaje”, es decir, puede recibir a todo tipo de personas y acogerlas en el amor del Señor y así tener las “dimensiones” necesarias para garantizar el “despegue”, ayudando a los hermanos nuevos y antiguos a avanzar en la vida espiritual.
Obviamente el Señor todavía no ha removido todas las cosas naturales que hay en nosotros, por eso nuestro amor aún es limitado, pero estamos siendo trabajados. ¡Alabado sea el Señor! Lo que tenemos que hacer es permanecer y permitir que el Señor continúe trabajando en nosotros, aunque suframos y tengamos que renunciar a muchas cosas naturales que apreciamos.
El Señor ha trabajado pacientemente en nosotros para que seamos como Onésimo: serviciales, útiles. Todos debemos permitir que el Señor quite de nosotros todas las cosas negativas, a fin de que la vida y naturaleza divinas sean sólidas, de modo que el amor sea una base sólida de nuestra relación con los santos y con las personas, de manera general. Para con aquellos que no creen en el Señor, el amor por ellos nos llevará a predicarles el evangelio; para con los que ya creen, el amor nos llevará a cuidarlos, apacentarlos y conducirlos a alimentarse del Señor, con el objetivo de que crezcan en vida y maduren para reinar con Cristo en el reino venidero.
¡Que el Señor nos bendiga a todos y cumpla en nosotros Su buen placer!
Punto Clave: Ser transformados.
Pregunta: ¿Usted percibe cómo el Señor ha trabajado en su vida para hacerlo útil en Sus manos?
La iglesia en Armenia

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