Libre Pensamiento Cristiano

Conectarse

Recuperar mi contraseña

ME GUSTA
¿Quién está en línea?
En total hay 3 usuarios en línea: 0 Registrados, 0 Ocultos y 3 Invitados

Ninguno

La mayor cantidad de usuarios en línea fue 251 el Mar Sep 16, 2014 1:53 am.
Colabora Haciendo Clic Aqui
Contador De Visitas LPC
contador de visitas

como agregar un contador de visitas a mi pagina web
hasta ahora no

DIA JUEVES

Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Ir abajo

DIA JUEVES

Mensaje por hgo1939 el Jue Ago 25, 2016 3:17 am

[size=36]Jueves[/size]
Leer con oración:
Jn 21:15-17; Stg 5:7
 
“Y cuando aparezca el Príncipe de los pastores, vosotros recibiréis la corona incorruptible de gloria”(1 P 5:4)
Apacentar A Los Corderos Y Pastorear A Las Ovejas
En el Evangelio de Juan, en el capítulo 21, Jesús le preguntó a Pedro tres veces si Lo amaba. En los versículos podemos notar tres cosas importantes: apacentar a los corderos, pastorear y apacentar a las ovejas.
Los corderos son representados por los hermanos nuevos en la fe, que necesitan de un cuidado específico más de cerca y comida espiritual que los haga crecer. Por eso es el nombre apacentar, porque tiene el sentido de cuidar con celo, amor, paciencia y comprensión. Continuando con el encargo, el Señor le dio a Pedro la orden de pastorear a las ovejas. Aquí las ovejas se refieren a los hermanos más maduros en la fe. Para ellos, el alimento servido debe ser más sólido, capaz de perfeccionarlos para el servicio constante en la iglesia. Por último, el Señor vuelve a mencionar a las ovejas, cambiando sólo la forma de cuidado: por medio del apacentamiento. Entendemos que en esta última situación están incluidos los hermanos que, por algún motivo, se han distanciado por años de la comunión de la iglesia. Al regresar, necesitan ser fortalecidos y sanar sus heridas, hasta que vuelvan a la condición normal. Esto requiere de un nuevo cuidado, amor y paciencia; necesitan ser apacentados otra vez.
La expresión práctica de que amamos al Señor se puede ver en nuestro amor a los hermanos, cuando los apacentamos y pastoreamos.
El trabajo de amor es como cultivar una plantación. Al hacerlo, no podemos forzar su crecimiento, tampoco exigirle frutos. Según Santiago 5:7, el labrador espera pacientemente el fruto y su madurez. Y esa es la paciencia que debe verse en el cuidado de los hermanos, al alimentarlos con la Palabra (1 Co 13:4). Por tener paciencia y ejercitarla, esperamos el trabajar de Dios en los hermanos y no desistimos cuando ellos presenten dificultades.
No obstante, necesitamos tener muy claro que sólo amamos sin fingimiento a las personas cuando somos inmensamente tocados por el amor del Señor por nosotros. Su amor es incondicional. Nosotros, los seres humanos, aprendemos a amar según ciertas condiciones; sin embargo, Él escogió amarnos, independientemente de cualquier debilidad que tengamos.
Cuando nuestro corazón comienza a comprender la verdad de la grandeza del amor del Señor por nosotros, cuando comenzamos a ver a Dios no como Aquel ser tan lejano, sino como el que está presente en todo momento y es fiel siempre, nos sentimos inmensamente arraigados en Su amor y de nosotros fluye ese amor en las diferentes relaciones: padres e hijos, cónyuges y hermanos. Siéntase amado, porque Él nos amó mucho y continúa amándonos.
Punto Clave: Apacentar y pastorear con paciencia.
Pregunta: De acuerdo con la lectura de hoy, ¿cómo debemos tratar con los tres tipos de creyentes descritos en Juan 21?
Iglesia en Armenia
¡Jesus es el Señor!

hgo1939
Usuario En Crecimiento
Usuario En Crecimiento

BARRA DE FE :
0 / 1000 / 100

Mensajes : 76
Fecha de inscripción : 26/10/2010

Volver arriba Ir abajo

Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Volver arriba

- Temas similares

 
Permisos de este foro:
No puedes responder a temas en este foro.