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DIA DOMINGO

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DIA DOMINGO

Mensaje por hgo1939 el Dom Ago 21, 2016 4:33 am

[size=36]Domingo[/size]
Leer con oración:
Gá 4:1-2, 6-7; 2 P 1:3-8
 
“Por lo cual, hermanos, tanto más procurad hacer firme vuestra vocación y elección; porque haciendo estas cosas, no caeréis jamás. Porque de esta manera os será otorgada amplia y generosa entrada en el reino eterno de nuestro Señor y Salvador Jesucristo.”(2 P 1:10-11)
La Plena Madurez: Nuestra Glorificación
Gálatas 4:6-7 dice: “Y por cuanto sois hijos, Dios envió a vuestros corazones el Espíritu de su Hijo, el cual clama: ¡Abba, Padre! Así que ya no eres esclavo, sino hijo; y si hijo, también heredero de Dios por medio de Cristo”. Ese hijo aquí es huiós, diferente al de los versículos 1 y 2. El heredero, mientras es menor de edad, aunque es señor de todo, es igual al esclavo, pues todavía o ha cumplido la edad exigida por la ley. Pero ese hijo menor de edad está bajo el cuidado de tutores y curadores hasta el tiempo señalado por el padre. Por tanto, si aún somos “menores de edad” cuando Cristo vuelva, si no tenemos la madurez espiritual, a pesar de ser herederos en potencia, no podremos heredar el reino venidero, el reino milenario. A cada uno de nosotros le corresponde buscar el crecimiento de vida, pues no sabemos cuánto tiempo tenemos todavía en esta tierra.
Vimos que la filiación comprende tres etapas distintas. Primeramente, recibimos la vida de Dios y, de esa manera, tenemos el elemento divino en nuestro “ADN espiritual”. En su segunda epístola, Pedro dice que somos “participantes de la naturaleza divina” (2 P 1:4). Sin embargo, aún existe un camino por recorrer, hasta llegar a ser semejantes a nuestro Padre, el cual Pedro ilustra a partir de los atributos divinos que son trabajados en nosotros: fe, virtud, conocimiento, dominio propio, perseverancia, piedad, amor fraternal y amor ágape (vs. 5-7). Nuestra vida con Dios comienza por la fe, cuando creímos y recibimos al Señor en nuestro espíritu, y tiene como punto de llegada el amor más elevado, que es el amor de Dios. Este es un proceso de transformación y conformación, que ocurre en la vida de la iglesia y corresponde a la segunda etapa de la filiación.
Finalmente, obtendremos la plena madurez, que corresponde a la glorificación de Romanos 8:30. En esa etapa nos convertiremos, de manera efectiva, en herederos de Dios, y seremos semejantes a Él. Somos como aquellas orugas o crisálidas que están en el proceso de convertirse en mariposas, pero eso toma tiempo. ¡No nos desanimemos! Todas las situaciones por las cuales pasamos en la vida de la iglesia tienen como objetivo mayor llevarnos a la madurez. Aunque aún no se ha manifestado lo que hemos de ser, un día, cuando Lo veamos en Su segunda venida, seremos exactamente como Él es (1 Jn 3:2).
Punto Clave: Seremos como Él es.
Pregunta: ¿Cuáles son las virtudes mencionadas por Pedro en su segunda epístola y que corresponden a nuestro proceso de crecimiento espiritual?
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