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DIA MIERCOLES

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DIA MIERCOLES

Mensaje por hgo1939 el Miér Ago 10, 2016 4:29 am

Miércoles
Leer con oración:
Is 54:5; Zac 8:20-23; Hch 2:42-43
 “Bienaventurado todo aquel que teme a Jehová, que anda en sus caminos. Cuando comieres el trabajo de tus manos, bienaventurado serás, y te irá bien. Tu mujer será como vid que lleva fruto a los lados de tu casa; tus hijos como plantas de olivo alrededor de tu mesa”(Sal 128:1-3)
Una Vida De La Iglesia Deseable
En el capítulo 8 de Zacarías encontramos varias promesas de Dios para Su pueblo: “Así ha dicho Jehová de los ejércitos: Aún vendrán pueblos, y habitantes de muchas ciudades; y vendrán los habitantes de una ciudad a otra, y dirán: Vamos a implorar el favor de Jehová, y a buscar a Jehová de los ejércitos. Yo también iré. Y vendrán muchos pueblos y fuertes naciones a buscar a Jehová de los ejércitos en Jerusalén, y a implorar el favor de Jehová. Así ha dicho Jehová de los ejércitos: En aquellos días acontecerá que diez hombres de las naciones de toda lengua tomarán del manto a un judío, diciendo: Iremos con vosotros, porque hemos oído que Dios está con vosotros” (vs. 20-23). “En aquellos días” es una promesa que Dios le dio al pueblo de Israel para referirse al final de los tiempos, y que puede ser aplicada a nosotros, Su pueblo, Su iglesia, en esta era.
Que el Señor restaure entre nosotros un vivir en el que no se hable mal de los demás, sino que se ore por el otro, se le ayude a crecer, se cubran sus fallas con amor fraternal, y todos busquemos el perfeccionamiento, ¡el verdadero amor! Así, las personas que están a nuestro alrededor percibirán fácilmente que el amor entre nosotros no es un amor interesado, como en el mundo.
De esta manera, la vida de la iglesia será cada vez más llena del calor y el cuidado humano. ¿Y quién no quiere un lugar en donde predomina el amor verdadero? Así, un día, 10 personas van a decirle a cada uno de nosotros: “Llévennos, también queremos reunirnos con ustedes, porque oímos decir que Dios está con ustedes”. Esa es una profecía, y se va a cumplir pronto, si practicamos la visión que tenemos del Cuerpo y vivimos como una familia, la familia de Dios.
El salmo 128 refleja el deseo de Dios de tener una familia, de tener una esposa fructífera: “Tu mujer será como vid que lleva fruto a los lados de tu casa” (v. 3b). Nosotros somos la mujer, la esposa del Señor (Is 54:5) y Él quiere que Su iglesia sea una vid fructífera. Y continúa: “Tus hijos como plantas de olivo alrededor de tu mesa” (Sal 128:3c). Dios quiere ver a esa esposa engendrar muchos hijos espirituales y a esos hijos alegrándose alrededor de la mesa del Señor, comiendo juntos. Que nuestra vida de la iglesia sea así, no una vida de la iglesia fría, con reuniones rígidas, sino con reuniones llenas de alegría.
Necesitamos recobrar la sencillez de comer juntos como era al principio de la vida de la iglesia, conforme al registro de Hechos 2:42-43, cuando los hermanos comían juntos con alegría y sencillez de corazón. La alegría en una comida no se debe sólo al hecho de tener un buen cocinero y una buena comida, sino, principalmente, a tener una buena compañía. Nos gusta comer con quienes amamos. Necesitamos practicar esto constantemente, de manera relajada en los grupos familiares.
Al invitar a los jóvenes a nuestra casa para participar de una reunión, al final les ofrecemos una merienda. Eso los deja contentos y atrae a otros jóvenes. En ese momento de esparcimiento, fuera de la formalidad de la reunión, también logramos pastorear a las personas, pues allí dicen cosas que no podrían decirlas con libertad durante una reunión.
Un club de lectura también puede conquistar a muchas personas. Si es posible, hagan un asado y después lean un libro, hagan un juego de pelota o incluso alguna actividad con momentos de esparcimiento. Así, los matrimonios donde sólo uno de los dos cónyuges se reúne, pueden atraer al otro a través de esos encuentros informales. ¡Que el Señor nos dé sabiduría y gracia! ¡Rompamos los paradigmas y dependamos del Espíritu para tener creatividad y dar los frutos que el Señor desea!
Punto Clave: Una vida de la iglesia llena del amor fraternal, con reuniones alegres y vivas.
Pregunta: ¿De qué manera serán atraídas las personas para disfrutar de la vida de la iglesia con nosotros?
La iglesia en Armenia
¡Jesus es el Señor!

hgo1939
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