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DIA VIERNES

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DIA VIERNES

Mensaje por hgo1939 el Vie Ago 05, 2016 6:12 am

[size=36]Viernes[/size]
Leer con oración:
Mt 6:9-10, 17; 17:21; 22:37-40; 28:18-20; 1 Ts 2:19; 1 Ti 2:3-4; He 2:5; 1 Jn 4:8, 11
 
“No me elegisteis vosotros a mí, sino que yo os elegí a vosotros, y os he puesto para que vayáis y llevéis fruto, y vuestro fruto permanezca; para que todo lo que pidiereis al Padre en mi nombre, él os lo dé”(Jn 15:16)
Puestos Para Dar Fruto
En el capítulo 3 de Gálatas leemos: “Aquel, pues, que os suministra el Espíritu, y hace maravillas entre vosotros, ¿lo hace por las obras de la ley, o por el oír con fe?” (v. 5). Cada hijo de Dios debe llevar las buenas nuevas a aquellos que todavía no conocen la maravillosa persona del Señor Jesús.
El Señor desea alcanzar a todas las personas (1 Ti 2:3-4). Necesitamos predicar el evangelio del reino y cuidar con amor de cada fruto, a fin de que crezcan y maduren en la vida divina, y reinen con el Señor en el mundo venidero (He 2:5). El Señor nos escogió y puso para que demos frutos que permanezcan (Jn 15:16). Para ello, el pueblo de Dios necesita orar y ayunar mucho (Mt 6:9-10, 17; 17:21).
Así como en la experiencia de Abraham, nosotros también necesitamos creer en el Dios que llama a la existencia las cosas que no existen. Predicar el evangelio y afirmar a las personas requiere de ese milagro.
No podemos desviarnos del enfoque de la predicación del evangelio del reino. Los hermanos de Galacia fueron fascinados, hechizados, desviaron sus ojos de la grandeza de la obra de Cristo realizada en la cruz en favor de ellos, por medio de la cual Él nos rescató a todos de la maldición de la ley. Una vez que desviamos nuestros ojos de Cristo, es fácil ser atraídos por otras cosas, como ordenanzas y tradiciones. Si no nos volvemos al espíritu, nuestro servicio en la iglesia corre el riesgo de ser una “esclavitud”. Nuestra meta es el reino de Dios. Cuando estamos en el espíritu, estamos en el reino, y presentamos a las personas convertidas y bautizadas como nuestra corona, como nuestro fruto (Mt 28:18-20; 1 Ts 2:19).
La vida de la iglesia no debe ser una esclavitud para los hijos de Dios. Cristo nos llamó a libertad y nos liberó para disfrutar la libertad en Él. En Cristo debemos permanecer firmes, para no estar sometidos, de nuevo, al yugo de esclavitud (Gá 5:1). El mejor antídoto contra la esclavitud es el amor de Dios. Amar es una característica de los hijos de Dios, pues Dios es amor (1 Jn 4:8). El Señor establece el patrón del amor que debemos ofrecer: “Amados, si Dios nos ha amado así, debemos también nosotros amarnos unos a otros” (v. 11), pues toda la Biblia se resume en dos grandes mandamientos: amar a Dios por sobre todas las cosas y al prójimo como a nosotros mismos (Mt 22:37-40). ¡Alabado sea el Señor!
Punto Clave: Dar frutos que permanezcan.
Pregunta: ¿Cómo podemos dar frutos que permanezcan?
La iglesia en Armenia
¡Jesus es el Señor!

hgo1939
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